La artista londinense vuelve a escena con “Ain’t Nothing Better”, con un particular estilo country-pop de los años 90. Es el primer adelanto de su quinto álbum de estudio, actualmente en proceso y previsto para comienzos de 2027.
Ficha editorial
- Artista
- Alexis Lace
- País
- Reino Unido
- Género
- Country / Pop
- Tipo
- Single
- Sello
- Independiente
- Año
- 2026
Cuando el tiempo ya no nos pertenece
¿Qué hacemos con nuestro tiempo cuando no estamos trabajando? La pregunta no es menor. En una sociedad organizada alrededor de la productividad, el tiempo se convirtió en uno de nuestros principales recursos económicos. Horas de trabajo, horas de estudio, horas de entrenamiento, horas destinadas a mejorar nuestras capacidades, horas invertidas en proyectos. Incluso el lenguaje de la vida diaria está muchas veces atravesado por esa lógica: “aprovechar el tiempo”, “no perder el tiempo”, “ser productivo”, “hacer algo útil”.
Ya en el siglo XIX, Karl Marx había analizado la manera en que el capitalismo reorganiza la vida alrededor del trabajo y de la producción de valor. El tiempo de trabajo adquiere una dimensión económica concreta: nuestras horas pueden convertirse en mercancías, salarios y valor producido. Pero eso no consistió solamente en trabajar durante determinadas horas, sino que también implicó que aprendamos a percibir nuestro tiempo desde una lógica económica.
Escuchá “Ain’t Nothing Better”
El reloj como forma de disciplina
Incluso descansar puede empezar a justificarse por su utilidad: descansamos para volver a trabajar mejor, dormimos para ser más productivos al día siguiente, tomamos vacaciones para recuperar energías. El ocio deja entonces de ser valioso por sí mismo y se convierte en una herramienta para continuar produciendo.
El historiador británico E. P. Thompson estudió precisamente la transformación de nuestra relación con el tiempo durante el desarrollo del capitalismo industrial. En su célebre ensayo Time, Work-Discipline and Industrial Capitalism, publicado en 1967, analizó cómo las sociedades industriales fueron imponiendo una disciplina temporal cada vez más estricta, en la que el reloj pasó a ocupar un lugar central. El tiempo comenzó a medirse, organizarse y controlarse con una precisión cada vez mayor.
“Me time o’clock”: reivindicar el tiempo propio
Estar sola puede ser una elección, una fuente de bienestar y una de las mejores maneras de disfrutar del tiempo libre. El personaje que construye Alexis en su canción se define como una homebody, alguien que disfruta especialmente permanecer en casa y disponer de tiempo para sí misma: la emoción de tener un día libre y saber que no existe ninguna obligación de salir, socializar o llenar cada minuto con alguna actividad.
La canción presenta esa idea desde una perspectiva directa y descontracturada. En uno de sus versos, la protagonista describe la sensación de despertarse sin alarma y quedarse en la cama sin ningún tipo de culpa. Esa ausencia de la alarma puede leerse como algo más que un pequeño placer doméstico: es también una suspensión momentánea de la disciplina temporal. En ese contexto, “Ain’t Nothing Better” plantea una idea profundamente contracultural: ¿y si el tiempo para uno mismo no necesitara producir nada?
Más adelante, la protagonista se permite procrastinar viendo una película o, directamente, quedarse despierta hasta tarde. La palabra “procrastinar”, que suele tener una connotación negativa en una cultura obsesionada con la productividad, significa perder tiempo. Pero para Alexis hay otra concepción posible: el tiempo no tiene que justificarse por su utilidad económica.
Bertrand Russell planteaba algo parecido en su ensayo In Praise of Idleness, publicado en 1932. Allí cuestionaba la glorificación automática del trabajo y defendía la necesidad de disponer de tiempo libre para desarrollar una vida más rica.
¿Y si el tiempo para uno mismo no necesitara producir nada?
Sobre “Ain’t Nothing Better”Country y pop encuentran un punto en común
Alexis Lace parece tener dos grandes fuentes de inspiración: sus canciones country favoritas y el pop de los años 90.
El country tiene el componente de storytelling y realismo: sus letras cuentan vivencias de la gente, penas de amor y problemas diarios. El pop, por su parte, aporta esa suavidad característica en su ritmo y sus melodías.
De actriz a compositora: el regreso a una pasión de infancia
La historia de Alexis Lace comenzó mucho antes de la creación de su estudio casero. La cantante y compositora empezó a escribir canciones cuando tenía apenas 12 años. Sin embargo, fue la actuación la que inicialmente la llevó hacia una carrera profesional y la convirtió en una figura vinculada al mundo del entretenimiento.
La música permaneció presente, pero durante un tiempo ocupó un lugar diferente en su vida. Todo cambió durante la pandemia, cuando la paralización de la industria audiovisual obligó a Lace a detenerse y replantearse su camino.
Con más tiempo para mirar hacia atrás, Alexis volvió a conectarse con aquella pasión que había comenzado durante su adolescencia: escribir canciones.
“Oxygen” fue solo el comienzo
Ese regreso a la música desembocó en “Oxygen”, su álbum debut. El disco se inclinó hacia el post-grunge, una obra en la que Alexis canaliza experiencias y sentimientos a través de la música.
Pero mientras avanzaba el período de confinamiento, Lace también comenzó a descubrir nuevos géneros y a ampliar considerablemente su paleta musical. Un proceso que sería fundamental para comprender a la artista que es actualmente.
De las texturas más ásperas de sus primeros trabajos, Alexis fue incorporando nuevas influencias, hasta desarrollar una identidad mucho más abierta y difícil de encasillar. En el material que desarrolló posteriormente aparecen influencias del pop, la música electrónica, el hip hop y otros estilos.
En “Ain’t Nothing Better”, escribió, grabó, produjo, mezcló y masterizó la canción de forma independiente, en su propio dormitorio devenido en home studio.
El nuevo single ya está disponible en plataformas digitales y marca el comienzo de una nueva etapa para la artista londinense, mientras continúa trabajando en su quinto álbum de estudio. Todavía queda por descubrir cómo evolucionará el sonido del álbum completo, pero este primer single ya deja una pista interesante.
Soundloop Opina
La combinación entre el country y el pop, el groove y la personalidad de Alexis le dan a la canción una frescura y una autenticidad que resultan vitales ahora en un mundo tan encorsetado por las inteligencias artificiales.
Quizás “Ain’t Nothing Better” no busque ser una canción revolucionaria desde lo musical o lírico, pero su concepto sí tiene algo de contracultural para estos tiempos que corren.
Más de Alexis Lace