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Sharpshooter Soundworks: “Marching Orders”, una marcha y un viaje inesperado

Arte de tapa de “Marching Orders”, el nuevo single de Andrew Shabazz (Sharpshooter Soundworks)

“Marching Orders” es el nuevo single de Andrew Shabazz, bajo su proyecto Sharpshooter Soundworks, una canción sobre los caminos inesperados de la vida nacida de una ocurrencia rítmica alrededor de redobles de caja.

Ficha editorial

Artista
Andrew Shabazz (Sharpshooter Soundworks)
País
Estados Unidos
Género
Indie / Pop psicodélico
Tipo
Single
Sello
Independiente
Año
2026

Una canción sobre los caminos inesperados de la vida

Una ocurrencia acerca de hacer un beat alrededor de redobles de caja que recordaran a una marcha desembocó en “Marching Orders”, uno de los últimos singles del compositor estadounidense Andrew Shabazz, publicado el pasado 15 de agosto.

La idea de una marcha remite inevitablemente al movimiento. Avanzar, mantener un ritmo, abandonar un lugar, entrar en otro. En “Marching Orders”, esa lógica termina desplazándose desde lo estrictamente musical hacia una reflexión sobre la propia experiencia. Shabazz define la canción como una obra relacionada con encontrarse a uno mismo durante un viaje y con todas esas rutas inesperadas que puede tomar la vida.

La paradoja es interesante: una música relacionada históricamente con la disciplina y el orden termina desembocando en una canción sobre la incertidumbre de la existencia.

Escuchá “Marching Orders”

Andrew Shabazz, el hombre detrás del arte

Sharpshooter Soundworks es el vehículo artístico de Andrew Shabazz, un multiinstrumentista, compositor y productor de Chicago, que lleva más de una década trabajando en la música. Él escribe, compone y produce sus canciones por cuenta propia, trabajando desde su estudio hogareño.

Una laptop y el FL Studio, no necesita más para hacer música. No existe detrás de “Marching Orders” una gran infraestructura de grabación ni una extensa cadena de colaboradores. La canción surge por una persona que está frente a su computadora, probando sonidos, tomando decisiones, corrigiendo, agregando capas y aprendiendo a través de la práctica.

Ese aspecto resulta importante para comprender Sharpshooter Soundworks. El proyecto gira alrededor de una metodología. Shabazz utiliza cada producción como una oportunidad para experimentar, aprender y descubrir nuevos sonidos.

La amplitud de su catálogo respalda esta lectura. La discografía pública del proyecto incluye trabajos relacionados con el rock, el pop, el funk, el hip hop y otros géneros, además de una serie de lanzamientos más recientes aparecidos durante 2026. Entre sus publicaciones figuran los trabajos “Sharpshooter Rock”, “Sharpshooter Pop” y “Sharpshooter Funk”, junto con materiales posteriores como “Hand Me Downs” y “Unreleased 3: B-Sides, Throwaways and Hidden Gems”, según puede verse en su perfil de Apple Music.

Influencias

Shabazz menciona tres referencias concretas para comprender el mundo de “Marching Orders”: Tame Impala, Mac DeMarco y los primeros MGMT.

Hay una serie de principios que también aparecen en la producción de Sharpshooter Soundworks: la combinación entre melodías y texturas, la importancia del estudio como espacio creativo, y esa relación abierta entre psicodelia, pop, rock y la experimentación.

Ese triángulo de influencias ayuda a ubicar “Marching Orders” en un territorio indie que no depende de la fórmula de una banda tradicional. La canción está escrita desde el estudio, desde las capas y desde la producción.

Andrew Shabazz, la mente detrás de Sharpshooter Soundworks
Arte de tapa de "Marching Orders"

Una marcha que no ordena

El título “Marching Orders” puede sugerirnos obediencia, instrucciones o una orden que alguien debe cumplir. Sin embargo, la marcha aquí no tiene un destino determinado, sino que su verdadero leitmotiv es el viaje.

La idea de encontrarse a uno mismo mientras aparecen caminos inesperados introduce una lectura que transforma el concepto inicial del beat. Shabazz eligió utilizar esa energía de desplazamiento para hablar de la vida como un recorrido difícil de controlar. Cambian las relaciones, los trabajos, las ciudades, las expectativas. A veces, también cambia la percepción que tenemos de nosotros mismos.

La caja, el origen

La historia de la canción comenzó con un ritmo. Shabazz quería hacer un beat con redobles de caja que evocaran una canción de marcha. Desde allí, comenzó a escribir.

Ese procedimiento dice bastante acerca de su forma de trabajar. En lugar de partir de una estructura rígida para después incorporar la producción, el productor descubrió la identidad de una canción directamente desde la experimentación con el sonido.

La caja, además, introduce una sensación física inmediata. Los redobles hacen a la expectativa y al movimiento. Una marcha necesita la repetición y la continuidad, pero los redobles también permiten preparar el cambio, generar la tensión y anunciar que algo está por suceder. Una tensión que es apropiada para una composición que nos habla de caminos inesperados.

El solo y el outro

Según cuenta Shabazz, una parte importante de “Marching Orders” está concentrada en el solo y el outro. El objetivo era alcanzar una sensación cinematográfica, semejante a ese instante posterior a una película en el que el espectador abandona la sala mientras comienzan a desfilar los créditos finales.

Los créditos de una película aparecen cuando la historia ya terminó, pero todavía queda algo repicando. Es un momento de transición entre la experiencia artística y la vida real. Algo similar parece buscar Shabazz en el cierre de la canción: dejar una sensación de continuidad.

Primero aparece el sonido, después la música.

Sobre el método de Sharpshooter Soundworks
Andrew Shabazz, la mente detrás de Sharpshooter Soundworks
Sharpshooter Soundworks

Sharpshooter Soundworks fuera del escenario

Otro elemento que distingue a Andrew Shabazz es su decisión de no hacer presentaciones en vivo. Su objetivo está puesto en escribir música para otros artistas y para producciones audiovisuales o de medios. Esta orientación también nos permite entender la variedad de su producción. La amplitud estilística del catálogo es consecuencia de una estrategia basada en la versatilidad.

Hay algo estimulante en los artistas que no necesitan hacer de cada canción una declaración grandilocuente antes de empezar a trabajar. Esa clase de proceso nos dice que la composición también es un método de descubrimiento: primero aparece el sonido, después la música. Andrew Shabazz comenzó “Marching Orders” desde la experimentación con el sonido y terminó encontrando allí una metáfora sobre la vida.

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