Vivimos en una época en la que la música circula más rápido que nunca. Cada día aparecen miles de canciones nuevas, cientos de discos y decenas de artistas que buscan compartir su obra con el mundo. Al mismo tiempo, gran parte del periodismo musical ha terminado privilegiando la velocidad por encima de la profundidad: noticias que repiten comunicados de prensa, reseñas escritas sin escuchar un álbum completo y artículos escritos para alimentar algoritmos antes que para comprender una obra.
Detrás de la música hay alguien que quiere mostrarle su arte al mundo.
La Revista Soundloop nació como una respuesta a esa forma de ejercer el periodismo musical. Somos un medio periodístico argentino dedicado a descubrir, comprender y contar la música desde una mirada editorial basada en la escucha atenta, el análisis y el respeto por la obra artística.
Creemos que detrás de cada canción existe una decisión artística. Detrás de cada disco hay meses —o años— de trabajo, búsquedas, dudas, influencias y personas que eligieron expresar algo a través del arte. Por eso, creemos que la primera responsabilidad de un medio musical es escuchar.
Escuchar antes de escribir.
Comprender antes de opinar.
Investigar antes de publicar.
No buscamos ser los primeros en dar una noticia. Buscamos que cada publicación aporte contexto, reflexión y una mirada editorial propia y fundamentada.
Creemos en los proyectos independientes. En los discos que dejan preguntas. En las entrevistas que permiten conocer a las personas detrás de la música. En las reseñas que invitan a escuchar de otra manera. Porque descubrir y comprender la música también es una forma de construir cultura.
Director Editorial
Esteban Mauricio Soria es músico, productor, técnico de sonido, escritor y curador cultural argentino. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la carrera de sonido en la Universidad Nacional de la Matanza (UNLaM). Desde Estudio Soundloop, desarrolla sus propios proyectos y colabora con otros artistas en distintas áreas.
Como músico, integra los proyectos Alma Lunar y Sismo en Venus, y fue miembro de la banda Lujonama.
En el ámbito técnico, ha trabajado en estudio y en vivo junto numerosas bandas y solistas. Participó activamente en espacios culturales como el histórico Café Tortoni y la Fundación Cazadores, donde fue técnico de sonido y luces de una innumerable variedad de músicos, directores teatrales, escultores, artistas visuales, bailarines, performers y creadores audiovisuales.
También ha trabajado como profesor de literatura y coordinador de talleres de escritura creativa, con un fuerte compromiso en el acompañamiento de escritores.
