Por Esteban Mauricio Soria
Detrás del alias Chris Oledude se encuentra Chris Owens,
artista puertorriqueño nacido en Nueva York, con una trayectoria marcada tanto
por la música como por el activismo cívico y político. Criado en una familia creativa
—hijo del congresista Major R. Owens y de la educadora musical Ethel Werfel
Owens—, su formación artística estuvo atravesada desde temprano por el folk, el
pop, el funk y la canción de protesta. Durante los años 80, Owens actuó en las
calles de Nueva York y en diversas formaciones, llegando incluso a recibir el
apoyo del legendario Pete Seeger por su compromiso lírico y social.
“Rainbow Soul” tiene un origen histórico: fue escrita
originalmente en 1984, inspirada por el espíritu progresista de la Rainbow
Coalition impulsada por Jesse Jackson. Cuatro décadas después, Oledude recupera
y actualiza la canción, dotándola de un sonido más funk y ampliando su
simbolismo para abrazar también a las comunidades LGBTQIA+. Es una obra que conecta pasado con presente, reafirmando que muchas de las luchas de
entonces siguen vigentes hoy.
Musicalmente, el single tiene un ritmo contagioso, con
un elaborado trabajo coral y una producción muy cuidada. La grabación contó con
la producción de Mark Dann y un amplio elenco de vocalistas invitados,
subrayando el carácter colectivo del mensaje. Según el propio Oledude, “es una
canción que nació hace casi 46 años y, lamentablemente, sigue siendo igual de
relevante”.
“Rainbow Soul” se suma a una serie de lanzamientos recientes
en los que Chris Oledude ha abordado de forma directa el contexto político y
social contemporáneo, como No Crowns For Clowns o su aclamado tributo
audiovisual George Floyd: Say Their Names, reconocido en más de 150
festivales internacionales. Este nuevo single reafirma su misión artística:
unir géneros clásicos con la urgencia de los tiempos actuales y utilizar la
música como herramienta de reflexión, resistencia y esperanza.
Chris Oledude no solo propone una canción para escuchar,
sino un llamado a “dejar brillar todos los colores” y a recordar que, en
esencia, compartimos una misma alma arcoíris.


