AC Scott siembra el camino hacia su álbum debut con una emotiva reinterpretación de The Ballad of Lucy Jordan
Por Esteban Mauricio Soria
La artista británica, AC Scott, nos trae su versión de The
Ballad of Lucy Jordan, una reinterpretación minimalista y profunda del
clásico popularizado por Marianne Faithfull en 1979. Con un piano y la voz como
únicos protagonistas, el cover llega en un momento en la carrera de una artista
que llegó a la música después de atravesar un diagnóstico que le cambió la
vida.
De los medios a la música:
una segunda vida artística
Antes de convertirse en AC Scott, Alison Craig fue una
figura reconocida en la radiodifusión británica: condujo programas en vivo,
entrevistó a artistas como Bryan Ferry y personalidades como Victoria Beckham,
obtuvo premios Sony y trabajó como reportera en The One Show.
En 2012, repetidos colapsos pulmonares y el diagnóstico de
LAM (linfangioleiomiomatosis) la obligaron a abandonar su carrera en los
medios. Lejos de retirarse, Craig escribió una trilogía de novelas publicada
por Orion —una de ellas adaptada al cine por Jason Connery—, pero pronto
comprendió que su verdadero ser estaba en la música.
Comenzó a componer en 2023 y, en cuestión de meses, su obra
llamó la atención de figuras clave de la industria. Entre ellas, la reconocida
ejecutiva de A&R Kate Hyman, mentora de artistas como Moby y Jeff Buckley,
y el productor ganador del Emmy Andrew Rollins, con quien trabajó tras cruzar
el Atlántico en barco —no puede volar por su condición pulmonar— y recorrer
10.000 millas por carretera en Estados Unidos.
Una canción que atraviesa
generaciones
The Ballad of Lucy Jordan fue compuesta originalmente
por Shel Silverstein y grabada por Dr. Hook & The Medicine Show bajo el
título “Jordon” en 1974. Sin embargo, alcanzó un estatus icónico con la versión
de Marianne Faithfull incluida en el álbum de 1979, Broken English, que
marcó el regreso de la cantante tras años de adicción y enfermedad.
Ride through Paris in a sports car
with the warm wind in her hair
Faithfull explicó en su momento que al escuchar la versión
de Dr. Hook entendió que, cantada por una mujer —“o más específicamente, por
mí”— la canción adquiría un significado completamente distinto. Y así fue: su
interpretación convirtió la balada en un himno sobre las expectativas
frustradas y la identidad femenina.
Una versión minimalista y conmovedora
Consciente del peso simbólico de la obra, AC Scott decidió
abordarla desde el minimalismo instrumental. “No podría ni querría imitar el
original sublime”, afirma. Su versión elimina los sintetizadores setentistas y
la producción dramática para centrarse en el piano y en una voz que no busca
grandilocuencia sino emoción a flor de piel.
La artista cuenta que la primera vez que escuchó la canción
sufrió un “golpe en el plexo solar” que la obligó a detener el coche y llorar.
Desde entonces, Lucy Jordan la acompañó como una referencia cultural. Su
versión no pretende competir con la de Faithfull, sino rendir homenaje y, en
sus propias palabras, invitar a nuevas generaciones a descubrir “the real
McCoy”.
El master estuvo a cargo de Kevin Salem.
Resignificar el tiempo y el
destino
Hay un paralelismo inevitable entre la historia de Lucy
Jordan y la biografía de Alison Craig. La canción habla de una mujer que
despierta a la conciencia de sus límites; la artista, en cambio, transformó un
pronóstico devastador en una segunda oportunidad para su vida. Donde Lucy
percibe el cierre de posibilidades, AC Scott encontró una manera inesperada:
comenzó a cantar cuando sus pulmones empezaron a fallar como una manera de
reinventarse, convirtiendo la adversidad en arte.
AC Scott no solo revisita un clásico: lo atraviesa y
resignifica con su propia historia. Y en este cruce entre memoria, resiliencia
y música, empieza a delinearse el mapa para su esperado álbum debut en abril de
2026.


