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Kelsie Kimberlin lleva la metáfora deportiva a una declaración política en su nuevo single, Champ

Por Esteban Mauricio Soria


La cantante estadounidense-ucraniana, Kelsie Kimberlin, estrena hoy Champ, su nuevo single, que también viene acompañado de un videoclip. El lanzamiento coincide con el cuarto aniversario de la invasión a gran escala contra Ucrania, reforzando el carácter político de la obra.

A sus 26 años, Kimberlin ha hecho una carrera caracterizada por una doble vocación: la musical y la humanitaria. Desde su infancia —cuando participó en el Peace Project de Yoko Ono— hasta sus recientes producciones junto a ingenieros y productores vinculados a figuras como Adele o Amy Winehouse.

 

Un himno de superación con trasfondo bélico

En el plano estrictamente lírico, “Champ” tiene una retórica motivacional resignificada en un contexto político: “You’re a champion, they can never keep you down”. La letra trabaja sobre la metáfora deportiva —liderar la carrera, ganar el oro, mantenerse en la cima— para trasladarla al terreno existencial y, en consecuencia, al social. No se trata únicamente de competencia individual, sino de resistencia moral ante fuerzas que nos buscan desplazar o silenciar.

La repetición de “Get up” es la idea central: levantarse no es sólo una acción física, sino un gesto ético. La producción, a cargo de Vasyl Tkach, Pedro Vengoechea y Brett Kimberlin, potencia ese carácter épico con una instrumentación sólida (guitarras, teclados, bajo y batería) y un resultado sonoro potente con la mezcla de Liam Nolan y la masterización de Stuart Hawkes.



La metáfora competitiva como estructura poética

El eje conceptual gira en torno a la idea de liderazgo y permanencia en la cima:

Once you're leader of the race
You never wanna be in second place

Once you’re winner of the gold
You always wanna be the champ again

No se trata de alcanzar la victoria, sino de internalizar la condición de campeón como parte constitutiva del yo. La canción propone que el triunfo no es algo eventual, sino parte de un estado de conciencia, como una forma de vida. En ese sentido, el campeón no es solo el atleta, sino el sujeto que decide no ceder el lugar moral o existencial.

 

Everybody’s trying to replace you
Say you’ve been already at the top

 

Aquí se introduce la amenaza externa: las fuerzas que intentan desplazar, relativizar o invalidar logros previos. En el contexto social que tiene la canción, “they” permite una doble lectura:

  • A nivel individual: competencia, presión social.
  • A nivel colectivo: agresión política, intento de sometimiento, borramiento simbólico.


La ambigüedad universaliza el mensaje sin perder su anclaje en la coyuntura ucraniana.

Once you get the taste of winning
You don’t ever wanna lose again

Aquí aparece un componente psicológico: la memoria del éxito como una forma de resistencia. Haber sido campeón una vez crea un estándar interno imposible de abandonar.

En conjunto, “Champ” articula una poética de la resistencia a través de la metáfora deportiva: la identidad de campeón es una decisión ética frente a la adversidad. Metafóricamente, hay una motivación individual y una declaración política implícita, convirtiendo el lenguaje del deporte en un discurso sobre dignidad, persistencia y afirmación nacional.

 


Mariia Hnes: el gesto que inspiró el video

El videoclip incorpora una dimensión documental al incluir a la joven campeona de karate Mariia Hnes. En diciembre de 2024, durante una competencia en Viena, la atleta —cuyo padre sirve en las Fuerzas Armadas de Ucrania— decidió no posar en el podio junto a una competidora rusa, pese a que ambas habían obtenido medallas. Su decisión de retirarse del escenario se volvió viral y fue celebrada como un acto de dignidad nacional.

Kimberlin viajó a Kyiv en septiembre de 2025 para filmar el video junto a Mariia, en medio de algunos de los ataques con misiles y drones. El clip incluye imágenes reales de refugio durante una alerta aérea, subrayando que “Champ” no es una alegoría distante, sino que refiere a la problemática social de Ucrania.

 


Música y activismo

El lanzamiento de “Champ” también está acompañado por una campaña solidaria destinada a apoyar a hijos de soldados ucranianos que practican deportes. La iniciativa se articula a través del sitio UkrainianChampions.com y será gestionada por la fundación de la artista. El objetivo es brindar recursos que permitan a estos jóvenes sostener su formación deportiva en un contexto atravesado por la guerra.

No es la primera vez que Kimberlin integra arte y acción humanitaria. En 2023 filmó videoclips en Bucha e Irpin —escenarios emblemáticos del conflicto— y posteriormente recibió el Premio Humanitario de Naciones Unidas y la Medalla Real de Honor de San Jorge otorgada por el rey Carlos III por su apoyo a Ucrania.

Más que un single

“Champ” funciona en varios niveles: como canción motivacional, como documento de guerra y como herramienta de recaudación solidaria. La verdadera condición de campeón no se define únicamente por el podio, sino por la coherencia entre convicción y acción.

Kelsie Kimberlin entiende la música no sólo como parte del entretenimiento, sino como plataforma de memoria, denuncia y esperanza. “Champ” no solamente es una gran canción, también es un gesto cultural y social en tiempo real.