“Patient No31606 – Extended” por Harry Bertora: una travesía instrumental entre el synthwave y el rock psicodélico
Por Esteban Mauricio Soria
Con más de tres décadas de experiencia como guitarrista,
tecladista, compositor e ingeniero de sonido, Harry Bertora nos brinda una propuesta musical de alto calibre que nos remite al imaginario sonoro de los años ochenta, con una producción actual de alta fidelidad. Su música evoca el paisaje
urbano de las calles iluminadas por neón, paisajes nocturnos y una nostalgia retrofuturista
donde conviven los sintetizadores analógicos y guitarras expresivas con una
ingeniería sonora muy meticulosa.
Su nuevo lanzamiento, “Patient No31606 – Extended”, forma
parte de su último EP, Darker Than Words, publicado el 13 de marzo. La
composición nos atrapa desde el principio y se desarrolla lentamente, dejando
espacio para la evolución de las texturas ambientales y progresiones armónicas
que construyen una atmósfera de ensueño, que nos lleva al paisaje urbano de una
película imaginaria.
La filosofía de la “nota
justa” y el retrofuturismo sonoro de los años ochenta
La canción refleja una de las ideas centrales de la
filosofía musical de Bertora: la búsqueda de la nota justa antes que la
abundancia de notas. Inspirado por figuras como David Gilmour, Jeff Beck y el
compositor Jan Hammer, el artista destaca por una expresividad más contenida
donde cada sonido cumple una función musical dentro de la arquitectura de la
obra.
El sonido de Bertora también dialoga con el retrofuturismo,
una estética que recupera la manera en que el pasado imaginaba el futuro. En la
música y el cine actuales, los años ochenta se han convertido en un archivo
simbólico al que muchos artistas vuelven para reconstruir una visión actual y
una identidad. En ese contexto, géneros musicales como el synthwave son una
reinterpretación contemporánea de aquellas fantasías tecnológicas, que evocan
una época donde el futuro se imaginaba con optimismo y misterio.
Una estética sonora entre
nostalgia y modernidad
“Patient No31606 – Extended” continúa la evolución que el
artista viene explorando en sus trabajos recientes, entre ellos Dreamland
(2025) y Closer (2025), consolidando una estética que mezcla la
nostalgia, el diseño sonoro y el arte instrumental. La música de Harry Bertora
es como un cortometraje auditivo: un viaje sin palabras donde las emociones y
las imágenes se construyen únicamente a través del sonido.

