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Un ritmo que no puede apagarse: Ava Fyre enciende la noche con su nuevo single “Desire”

Por Esteban Mauricio Soria


La escena del pop nos sigue sorprendiendo con nuevas voces; y una de las que empieza a llamar la atención es Ava Fyre con su nuevo single, “Desire”.

 

Una pulsión nocturna entre lo sensual y lo melódico

En “Desire” nos encontramos con un pop sensual con una fuerte estética del EDM, que suelta los teclados expansivos con una base rítmica bailable. Despliega su poder con toda una energía nocturna ideal para la pista de los clubs. Y su voz es delicada, dinámica y sensual.

 

El deseo es la fiebre en la penumbra

Hay un pulso que no se apaga. Late en la repetición —I still believe in you—, como una llama que se rehúsa a morir, aunque el aire ya no alcance. La voz se aferra a un cuerpo ausente, o, dicho de otra manera: a un cuerpo presente pero incompleto. Cree, pero tal vez no alcance.

Hold me tight

El deseo es una grieta. Un borde filoso donde lo que se quiere y lo que se recibe quizás nunca coinciden. Como si el deseo tuviera una vida propia, como si no obedeciera a la razón sino a una corriente subterránea que nos arrastra.

 


El deseo es un paraíso

Cuando aparece el paraíso, es un instante. Estar al lado del otro es suficiente para que todo se vuelva luminoso… La felicidad no dura, pero alcanza para justificar la espera.

 

…y también es un dulce vértigo

It’s a rush, it’s bittersweet

Ahí está la caída que también es un vuelo. Un vuelo que embriaga. Como manejar una noche que no tiene destino, sabiendo que lo importante no es llegar, sino sostener el impulso un poco más.

El amor o sexo —o lo que sea esto— no calma: acelera. Y el círculo que no cierra

El deseo no se resuelve porque gira una y otra vez. Vuelve siempre al mismo punto: a la necesidad que no se sacia. Y, sin embargo, ahí sigue ella, deseándolo.

 


Entre la introspección y la pista de baile

Uno de los aspectos más logrados de “Desire” es la capacidad de funcionar en múltiples contextos. Por un lado, su estructura accesible y melódica la puede posicionar en playlists de pop, dance y electrónica. Por otro, su construcción sonora —con capas atmosféricas y un groove downtempo que en ciertos pasajes tiene momentos de elevación propios del progressive house— nos lleva a una escucha más introspectiva y personal.

Para paseos por la playa, listas de reproducción nocturnas, ambiente de gimnasio y calentamiento para festivales. Si te gusta el house melódico, el progressive house y la música electrónica al estilo Ibiza, este tema es para vos.

Como una luz de neón en la madrugada, “Desire” no ilumina del todo: titila, seduce y deja siempre algo en sombras. En “Desire”, el deseo no se apaga: aprende a arder con el ritmo de la música.