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Cuando el semáforo está en verde: rock al frente y con actitud. Green Light, lo nuevo de NickGCherrydot

Por Esteban Mauricio Soria


Green Light es ni nada más ni nada menos que el decimocuarto álbum de NickGCherrydot, publicado hace unos días. En apenas seis años, el músico galés formó una discografía de dimensiones inusuales dentro del circuito independiente, en un estilo que él mismo define como “Positive Rock”. Te invitamos a descubrirlo.

 

Luz roja no, amarilla tampoco

Green Light tiene 11 canciones y 51 minutos de material completamente hecho bajo la lógica del “one-man rock band”, todo escrito, interpretado y producido por él mismo.

Musicalmente, nos encontramos con un rock clásico con guitarras en primer plano, armonías bien trabajadas y un sonido que nos remite mucho a la década de los setenta.

 

El concepto: una luz verde interior

Tras una década marcada por cambios personales drásticos —una ruptura matrimonial, una mudanza, una pérdida laboral y un diagnóstico de bipolaridad en 2020— la música pasó a ser una pulsión creativa: solo en el año 2020, el músico galés publicó seis álbumes. ¡Todo un récord!

En este contexto, la “luz verde” es esa decisión de avanzar, ese impulso artístico que atraviesa tanto las letras como la música del proyecto.

 

Sonido: guitarras con ADN clásico y carácter propio

Las referencias estilísticas que orbitan en torno a Nick remiten a nombres como Oasis, Supergrass, Suede, The Beatles, Led Zeppelin, The Black Crowes y The Allman Brothers Band. Sin embargo, lejos de traer la nostalgia al primer plano, su propuesta se apoya en un trabajo minucioso de capas y contrapuntos.

Su inseparable Gibson ES-335 Cherrydot, junto a una Les Paul Standard Fuschia y recientemente incorporada son responsables del sonido armónico y del empuje rítmico que dominan el disco.

Gibson ES-335 Cherrydot


Les Paul Standard Fuschia

Un elemento relevante es la metodología compositiva: “melody first, lyrics last”. Esto explica la fuerte impronta melódica del álbum y la sensación de fluidez. Muchas canciones parecen nacer del riff y evolucionar por acumulación de capas, más que por una planificación estructural rígida. Sin embargo, el resultado no es disperso, sino que el disco mantiene la coherencia gracias a su unidad tímbrica y el estilo rockero de NickGCherrydot.

La tradición de Oasis o The Beatles se puede notar en el tratamiento armónico y en el énfasis en el estribillo, mientras que la veta blues-rock remite a una actitud más cruda cercana a Led Zeppelin o a The Black Crowes.

 

Recorrido por el álbum

El arranque con “Special Gift” presenta armonías a tres voces y ese espíritu sesentero que marca la energía vitalista del álbum, que musicalmente nos remite a la dinámica contrapuntística de Rush y al hard rock enérgico característico de Led Zeppelin. “#1” continúa el camino power guitarrero con crescendos y melodías en contrapunto.

Mientras que “I Believe In You” es otra canción destacable por sus dinámicas que se mueven entre las guitarras distorsionadas y más limpias, y varios ritmos que le dan variedad al conjunto. En el plano lírico, la letra remite al crecimiento y la auto-afirmación. En palabras del artista es “un canto de sirena para aquellos que se encuentran en un lugar en el que no quieren estar”, y allí aparece uno de los núcleos conceptuales del disco: la música como una rueda de auxilio y como una salida ante las dificultades de la vida. No es casual que el artista describa el proceso como una “terapia musical que documenta los desafíos, imágenes, sonidos, sentimientos y emociones de comenzar una nueva vida”. El álbum entero puede leerse como un documento de transición: no desde el caos que la vida misma nos pone, sino desde el “orden clarificador” posterior a ese caos.

La canción que da título al álbum, “Green Light”, despliega un hook inmediato y un groove con cierto aire stoniano, mientras que “Explain It Away” intensifica la carga con riffs múltiples en el estilo rockero del más rabioso Alice Cooper.

El álbum también tiene su costado instrumental con dos canciones consecutivas: “Blue Sky Thinking” y “Resilience” demuestran que Nick le da una importancia fundamental a los desarrollos guitarrísticos y a las dinámicas musicales que nos mantienen en vilo sin necesidad de la voz. Hacia el final, “Between Me & You (Behind Bars)” se adentra en un blues-rock de shuffle marcado, con líneas de bajo caminantes y solos contrastantes.

 


Una productividad que no se detiene

Con más de 240 canciones disponibles en plataformas digitales, NickGCherrydot es uno de los proyectos independientes más prolíficos que hayan pasado por nuestra revista.

“The green light is belief in myself. The decisions are mine to take”, afirma el propio Nick, y esa idea se nota en cada canción.

Green Light es un emblema de la constancia y, sobre todo, de un amor indiscutible hacia el rock. Para NickGCherrydot, el semáforo está en verde y el recorrido continúa.