Por Esteban Mauricio Soria
La escena del reggae tiene una nueva noticia que contarnos:
King Paul sacó su nuevo single, “Take Me Away” y en la revista te contamos
todos los detalles.
Raíces que siguen vivas
Con raíces en Kingston y una historia desarrollada en
Jamaica, Queens, King Paul encarna una síntesis cultural que se refleja en su
música: la identidad clásica del Roots reggae.
Para quienes no sepan al detalle, el roots reggae surgió en
Jamaica en los años 70. El género se convirtió rápidamente en un canal de
expresión espiritual y política. Figuras como Bob Marley, Peter Tosh y Burning
Spear llevaron ese mensaje al mundo: canciones que hablaban de fe, resistencia,
injusticia y redención, siempre sostenidas por un groove característico y con
un ritmo más lento que sus predecesores.
La espiritualidad —generalmente vinculada al rastafarismo—
convive con la denuncia social, y ambas dimensiones se sostienen en una idea
central: la música como una herramienta de conciencia.
Esa tradición no quedó congelada en el tiempo. Hoy sigue
encontrando nuevas voces que la reinterpretan desde otros contextos y
geografías, sin perder su esencia. En este contexto, “Take Me Away” —con su un
ritmo relajado y meditativo— es un claro ejemplo.
Espiritualidad, conflicto y
sanación
Forever in my heart
through the dark seasons
You hold me when I'm falling
Aparece el amor como sostén, que acompaña sin juicio y
permite sanar. La espiritualidad —presente en referencias a la oración y la fe—
se convierte en una herramienta para procesar tanto el dolor individual como el
desorden del mundo. El amor nos hace mejores personas.
Now I'm kinder,
better find her.
Hay un renacimiento, como un despertar que es también ético
(ser “más amable”) y espiritual. La figura del otro no solo consuela, sino que
reordena la percepción del yo.
El mundo como una herida
Afghanistan mess up the order
What you did was a tragic disaster
También King Paul introduce una mirada crítica sobre el
mundo, mencionando conflictos globales, cuestionando liderazgos —“Where's the
leader of you deceivers”— y señalando una inversión de valores: “Ignorance has
become the truth now”. King Paul nos dice giere que el caos no es parte del individuo,
sino que también es estructural.
En la canción conviven estos dos planos: el mundo como un
espacio de conflicto y el amor como un espacio de sanación. “Take Me Away” nos propone
una forma de resistencia, en un mundo atravesado por el conflicto —interno y
externo—, en donde la conexión humana y la fe pueden convertirse en
herramientas de transformación.
King Paul nos demuestra que el roots reggae lejos de ser
pasado, encuentra en artistas como él una nueva forma de decir presente, capaz
de abrazarnos, cuestionarnos y sanarnos al mismo tiempo.




