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Diego Torrente estrena “Dejarte ir”: una colaboración que abre el camino hacia su próximo álbum, Cordillera

Por Esteban Mauricio Soria



El cantautor argentino, Diego Torrente, estrenó hace unos días su nuevo single, “Dejarte ir”, un adelanto de su próximo álbum Cordillera. La canción llega con un condimento especial: la participación de Raúl Ruffino, voz emblemática de Los Tipitos.

 

Un camino dentro del rock canción

“Dejarte ir” se inscribe dentro del pop-rock/indie en español, dentro de la tradición del rock canción argentino. La unión entre Torrente y Ruffino no solo suma matices interpretativos, sino que también establece un puente entre distintas sonoridades del género.

En su ADN musical pueden percibirse ecos cercanos a propuestas como Conociendo Rusia o Leiva, manteniendo a la vez una identidad propia bien definida.

 


El desapego como poética

Desde lo lírico, “Dejarte ir” explora el terreno del desapego, los finales necesarios y la posibilidad de nuevos comienzos. La canción construye una poética, donde la aceptación del cierre se vuelve un acto de liberación.

Una canción atravesada por la pérdida, pero también por la transformación. La repetición del estribillo refuerza esa idea de decisión consciente.

 

El origen: un taller y una intuición

La génesis del tema es particularmente significativa. La canción nació en un taller de composición compartido entre Torrente y Ruffino, donde desde el inicio —según Diego— el tema “pedía otra voz”. Esa intuición terminó materializándose en una colaboración, donde la interpretación de Ruffino aporta un peso expresivo decisivo para darle otro vuelo.

 


Cordillera: una obra en dos dimensiones

“Dejarte ir” es el primer adelanto de Cordillera, el nuevo álbum de Torrente que completa el ciclo iniciado con Sin razones evidentes (2025). Ambos trabajos forman parte de un proyecto mayor, concebido como una obra en dos capítulos con más de 20 canciones.

A diferencia de su predecesor, Cordillera propone una dinámica basada en el contraste. El disco se divide en dos lados: uno pop, más experimental, y otro centrado en el rock canción. Esta dualidad aporta frescura y variedad, articulando distintas formas de expresión dentro de la misma identidad artística.