Entre el deseo y la pista de baile: The New Citizen Kane se sumerge en la noche con su nuevo álbum, Liquid.Latex.Disco.Daddy.
Por Esteban Mauricio Soria
The New Citizen Kane estrenó hace unos días su nuevo álbum, la
segunda entrega de su serie “Disco Daddy”: Liquid.Latex.Disco.Daddy., un
disco se adentra en la oscuridad y sensualidad de la cultura club. Si su
predecesor, Temple. Beach. Disco. Daddy., tenía canciones para plena luz
del día, este nuevo álbum propone lo contrario: un descenso a la tierra de la
noche.
Con un estilo adentrado en los ritmos del deep house y la
energía del club noventero, Kane reconstruye su propio catálogo bajo la lógica de
los remixes: cada canción es estirada, deformada y reinsertada en una nueva configuración
musical.
Uno de los aspectos más interesantes del álbum es su coherencia conceptual. Liquid.Latex.Disco.Daddy. es una experiencia continua, con grooves densos, bajos elásticos y atmósferas eróticas y bailables. El álbum incorpora además cuatro composiciones nuevas, entre ellas, la aclamada por la crítica, “(Trip) Unravelling”.
Colaboraciones y biografía en
movimiento
El vínculo creativo con Red Man Runs (Ronan Kirkpatrick)
atraviesa todo el disco. No es un detalle menor: ambos comparten una historia
que se remonta a sus años de formación en Dublín, y esa química se traduce en
una producción sólida con la precisión y la fluidez técnica de años de
experiencia.
“Forget the trends” también está hecha junto al DJ brasileño
DJ Duty, y refleja un momento personal en la vida de Kane: su paso por Brasil y
el nacimiento de su hija.
Uno de los momentos más disruptivos del disco llega con la
reinterpretación de “There Goes the Neighborhood” de Sheryl Crow, convertida
aquí en una canción oscura que tensiona los límites entre homenaje y
deconstrucción.
Un artista que construye
universos
Este lanzamiento se vincula directamente con su proyecto
mayor, Psychedelika, una propuesta multisensorial que integra música,
imagen y diseño en una experiencia digital, canalizado a través de Citizen
Records.
Liquid.Latex.Disco.Daddy. nos invita bailar y a
entrar en un lugar donde lo sensorial y lo emocional se entrelazan sin
jerarquías. El álbum es como una noche completa: densa, impredecible, por
momentos desbordada, pero siempre magnética. Cuando llega el cierre, la
sensación es que el disco no termina, continúa en tu recuerdo o simplemente te suelta
en medio de la madrugada.



