Por Esteban Mauricio Soria
Desde la ciudad inglesa de Norwich nos llega el nuevo álbum
de Citizen Smith, Somewhere Between Leaving, un disco que abraza la
nostalgia, las heridas de la vida y los pequeños momentos cotidianos sin perder
nunca la calidez musical.
Inspirados en bandas como The Beatles, R.E.M., Big Star y
The Velvet Underground, el grupo nos deleita con 13 canciones memorables de
pop-rock. Vayamos a descubrirlo.
Un disco grabado “desde el
corazón”
La banda describe el proyecto como un intento de retratar
“el paso del tiempo, las pérdidas y los amores que moldean nuestras vidas”. Es como
un diario construido a partir de recuerdos fragmentados, inseguridades y
momentos cotidianos convertidos en poesía. A lo largo de sus letras, la banda
británica desarrolla un universo donde el paso del tiempo pesa sobre los
personajes, pero nunca los destruye del todo.
Gran parte del material fue grabado en Sickroom Studios,
mientras que tres canciones fueron registradas en el home studio del bajista
Bob, manteniendo una filosofía analógica. Esa búsqueda de autenticidad
atraviesa toda la grabación: varias tomas vocales fueron registradas de una
sola vez, sin correcciones ni ediciones. Temas como “Considered”, “Wine
Bottles” y “Afterglow” conservan incluso sus imperfecciones vivas, algo que el
grupo considera parte esencial del álbum.
“Summer Magazine”: nostalgia
pop y romance imposible
El primer single del disco, “Summer Magazine” es la carta de
presentación perfecta para el álbum. Esa sensación inmediata de verano, deseo y
melancolía, apoyándose en melodías simples hacen de esta una canción de
rock-pop memorable.
La letra gira alrededor de una figura idealizada —“She’s the
cover of a summer magazine”—, casi como una fantasía romántica inalcanzable, una
mezcla entre el enamoramiento adolescente y el imaginario pop vintage. El track
fue elogiado por distintos medios internacionales por su naturalidad y su
capacidad para capturar la calidez de un recuerdo veraniego.
“Memories”: el peso del
pasado y la melancolía acumulada
Uno de los grandes aciertos de Somewhere Between Leaving
es la forma en que sus letras son cercanas y sumamente expresivas. “Memories” abre una ventana hacia
recuerdos borrosos, alcohol y melancolía: “You think it's cool but I'm much
older / With memories heavy on my shoulders”.
Lugares cerrados hace décadas, objetos suspendidos en el
tiempo y recuerdos que ya no pueden reconstruirse del todo. No se trata
solamente de recordar, sino de cargar físicamente con el pasado.
El alcohol aparece como un refugio. Versos como “It’s much
easier when I’m not sober” reforzan esa idea constante de personajes atrapados
entre la nostalgia y el recuerdo.
“Superman”: romance y
fragilidad
Superman está atravesada por una profunda necesidad
afectiva. Mary aparece como una figura femenina simbólica. Hay un romanticismo
con cierta ingenuidad en la idea de recrear el amor en medio del caos de la
vida.
Cuando el poeta canta “Why don’t you visit me / I’ve waited
here so patiently”, la canción deja ver esa soledad sigilosa que atraviesa gran
parte del álbum.
“Wine Bottles”: decadencia y
relaciones agotadas
“Wine Bottles” nos muestra una escena cotidiana: discusiones
de pareja, botellas vacías acumulándose y emociones atrapadas en espacios
pequeños. La imagen de las botellas rodando por el piso funciona es una
metáfora del deterioro. Los personajes parecen atrapados en una rutina donde el
amor todavía existe, pero está cubierto por cansancio y resentimiento.
Aun así, la canción nunca se vuelve completamente pesimista.
Hay una búsqueda persistente de reconciliación y esperanza.
Rock y psicodelia
Citizen Smith también deja espacio para momentos un poco más
experimentales y lúdicos. “Avant Gardening” introduce imágenes surrealistas y
referencias pop que recuerdan al collage psicodélico de finales de los sesenta.
La letra parece un flujo automático de conciencia, casi como si estuviera más
interesada en provocar sensaciones que en contar una historia, personajes
caricaturescos, colores, dulces, nombres propios y frases que entran y salen
como flashes mentales.
“Afterglow”: la nostalgia de
algo que ya terminó
En contraste, “Afterglow” es uno de los momentos más
emotivos del disco. La letra trabaja sobre la idea del “resplandor” que queda
después de una relación: no el amor en sí, sino su eco.
“Considered”: ansiedad y
sobrepensamiento
“Considered” es posiblemente la letra más psicológica del
disco. Toda la canción gira alrededor del exceso del pensamiento: analizar,
deliberar, rumiar emociones y retrasar decisiones por miedo al fracaso.
“Gravity 26”: el paso del
tiempo y la inevitabilidad de la caída
El cierre del álbum introduce una sensación más existencial.
La gravedad aparece como metáfora del paso del tiempo, del cansancio y de la
imposibilidad de escapar completamente de uno mismo. Las referencias a
recuerdos infantiles —helados, cerezas, Coca-Cola— contrastan con una sensación
adulta de aislamiento y desgaste. La canción transmite la idea de que crecer
implica aceptar ciertas caídas inevitables.
Cuando el poeta repite “I’m feeling gravity pullin’ me
away”, el disco parece cerrar definitivamente su reflexión sobre memoria,
pérdida y transformación.
Un álbum sobre existencialismo,
personas y memorias
Citizen Smith escribe sobre la ansiedad, el amor, la
nostalgia y el paso del tiempo desde lugares reconocibles, imperfectos, aquello
que nos hace sentir humanos.
El álbum inteligentemente evita tanto el cinismo como el
sentimentalismo. En cambio, encuentra un equilibrio muy particular: canciones
melancólicas que todavía creen en la belleza de seguir viviendo.

