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“Freakuency”: psicodelia, deseo y autenticidad en la nueva propuesta de Eyrin

Por Esteban Mauricio Soria


Eyrin nos hizo llegar a la revista, “Freakuency”, su último lanzamiento que tiene elementos de psicodelia, blues y pop-rock alternativo en una canción tan sensual como excéntrica. Vayamos a descubrirla.

 

Psicodelia retro y espíritu pop-rock

Como mencionamos, “Freakuency” se mueve entre diferentes estilos musicales. Las guitarras bluseras aportan sensualidad y un aire vintage, mientras que la base rítmica pop-rock mantiene todo en constante movimiento.

La producción fue realizada íntegramente con músicos en vivo. Mientras que Eyrin grabó sus voces desde su home studio, y coordinó el proceso creativo junto a músicos de sesión y un estudio profesional, que se encargó de la mezcla y el mastering.

Uno de los detalles más curiosos del proceso fue la forma en que explicó las líneas de guitarra al músico encargado: cantándolas ella misma. Esa búsqueda obsesiva por transmitir exactamente la emoción que imaginaba refleja una artista profundamente involucrada en cada proceso de su obra.

 

Una artista construida entre distintas culturas

De padres llegados de Cuba y nacida en la URSS, forjó una vida entre Rusia y España. La cantante desarrolló una mirada multicultural marcada por el desarraigo y la adaptación.

Su discurso artístico gira alrededor de la autenticidad, la introspección y la idea de encontrar la propia esencia más allá de reglas sociales, tradiciones o expectativas externas. Esa filosofía aparece constantemente tanto en su estética como en sus composiciones, donde conviven el escapismo fantástico y la ironía.

 

La rareza entre la identidad y el deseo

“Freakuency” es una letra para quienes alguna vez sintieron que eran “demasiado” para los demás, casi como si cada verso estuviera escrito para incomodar a quienes no pueden lidiar con alguien auténtico. Eyrin toma esa diferencia y la convierte en una virtud, invitando al oyente a abrazar su propia rareza.

Detrás de su groove seductor y su tono juguetón, la canción nos induce a una reflexión sobre las relaciones tóxicas, la percepción femenina y el miedo que muchas personas sienten frente a alguien emocionalmente intenso o auténtico.

 


El peso de las proyecciones ajenas

Uno de los recursos más interesantes de la letra es la repetición de “You think…”. La canción arranca enumerando todas las ideas, prejuicios y miedos que otra persona proyecta sobre ella:

 

You think my mental health overwhelms you
You think I am too much for your body

 

No sabemos exactamente a quién habla del otro lado, pero sí entendemos el patrón: alguien incapaz de lidiar con una personalidad compleja y libre. La composición juega constantemente con la idea de la proyección psicológica. El otro parece más perturbado por sus propias inseguridades que por la protagonista misma.

Eyrin lo deja claro cuando dispara una de las líneas más filosas del tema:

Well maybe you are just a prick

La ironía aparece como mecanismo de defensa, pero también como parte de un proceso de empoderamiento femenino.

 

La “frecuencia” como una metáfora de identidad

El concepto central de la canción está en la palabra “Freakuency”, un juego entre “frequency” y “freak”. La frecuencia representa aquí una energía interna, como parte de una personalidad libre.

Cuando Eyrin canta “I got a frequency to freak you out” está convirtiendo aquello que otros consideran “demasiado” en una marca de identidad. La canción sugiere que ciertas personas generan incomodidad simplemente porque existen fuera de lo esperado.

La frase “that’s not allowed” resulta especialmente interesante porque introduce la idea de normas invisibles: reglas sociales sobre cómo debería comportarse una mujer, cuánto deseo puede expresar, cuántas emociones puede mostrar o qué nivel de independencia resulta “aceptable”.



Sensualidad, caos y poder femenino

Aunque la letra tiene un tono desafiante, también está cargada de sensualidad. No es casual que muchas imágenes giren alrededor del cuerpo, la energía y el deseo. Sin embargo, esa sensualidad nunca aparece subordinada a la mirada masculina. Eyrin no intenta seducir para agradar; seduce desde el control absoluto de sí misma.

leave me with my beautiful mess

El caos no es presentado como un defecto que deba corregirse, sino como parte esencial de una identidad auténtica.

Otro aspecto interesante es cómo la letra se vuelve casi laberíntica en algunos pasajes:

You think I think you think that I am thinking

La frase parece absurda a primera vista, pero refleja perfectamente la ansiedad mental y los juegos psicológicos que aparecen en relaciones marcadas por la sobreinterpretación constante. Eyrin ridiculiza esa dinámica. Básicamente dice: “estás tan obsesionado tratando de descifrarme que ya ni siquiera entendés qué está pasando”.

 

Ser auténtico

Otro aspecto interesante de Eyrin es su postura frente al uso de inteligencia artificial en la música. La artista reivindica el proceso humano detrás de la composición y la producción, defendiendo la intuición y la emoción como elementos irremplazables del arte.

Según explica, para ella el verdadero placer de escribir canciones está en seguir impulsos, sensaciones y momentos espontáneos, construyendo cada obra desde cero: letras, melodías, arreglos, armonías vocales e incluso el diseño visual de sus lanzamientos.

Aunque “Freakuency” tiene un tono irónico y divertido, también deja entrever una sensación de retraimiento. La idea de poseer una frecuencia que “no está permitida” habla de personas que crecieron sintiéndose extrañas, fuera de lugar o demasiado distintas para ciertos lugares.

Eyrin transforma esa experiencia en algo casi mágico. En vez de esconder su diferencia, la convierte en un superpoder: logra que lo raro, lo excesivo y lo incomprendido se sientan deseables. La canción abraza la contradicción, el deseo, el caos y la individualidad como partes inevitables de estar vivo. Justamente ahí está su interesante frecuencia.