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“Distant Shore” por Harry Kappen: Un viaje entre el miedo, la esperanza y la supervivencia

Por Esteban Mauricio Soria


Harry Kappen nos hizo llegar a la revista su nueva canción “Distant Shore”, que aborda el drama de los refugiados obligados a abandonar sus hogares para sobrevivir. La canción forma parte de su nuevo álbum, After the Crossing, grabado tras mudarse desde los Países Bajos hacia Ciudad de México.

 

Un viaje musical entre el miedo, la esperanza y la supervivencia

Inspirado por innumerables noticias sobre personas cruzando mares y fronteras bajo condiciones inhumanas, Kappen se infundió de esas experiencias angustiosas para esta canción de pop-rock. El propio artista explicó que, al realizar voluntariamente su propio traslado hacia México, tomó conciencia del privilegio que implica poder elegir partir. Esa reflexión fue el punto de partida para una canción que busca empatizar con quienes no tienen otra alternativa más que huir.


“Distant Shore” no cae en un sentimentalismo superficial. Por el contrario, transmite desesperación, incertidumbre y agotamiento desde una perspectiva artísticamente sensible. La letra es como una carta desde el punto de vista de alguien que abandona todo atrás en busca de un futuro mejor:

I kiss the door I can't replace
One small bag and one last view
Of everything I ever knew

Desde sus primeros versos, se instala esa sensación de pérdida definitiva. Ese beso no es solamente despedirse de una casa: es despedirse de una identidad, de una vida entera. La puerta representa el último contacto con aquello que todavía era estable y reconocible.

El estribillo tampoco promete una salvación grandilocuente; simplemente pregunta dónde está esa “costa distante”, ese lugar seguro al que llegar antes de desaparecer en la oscuridad.

La gran virtud de Kappen es que nunca exagera la interpretación. Su voz se mantiene contenida, como si nos estuviera relatando la historia, permitiendo que el peso de la temática hable por sí solo.


El viaje como descenso hacia lo desconocido

A lo largo de la letra, el viaje aparece como una experiencia deshumanizante. Hay hacinamiento, agotamiento y terror:

In a truck with forty souls
Someone faints and someone's praying

Los inmigrantes dejan de ser individuos concretos para convertirse en presencias frágiles suspendidas entre la vida y la muerte. La canción habla de refugiados, pero también de la pérdida progresiva de identidad que ocurre durante estos desplazamientos.

En ese sentido, “Distant Shore” conecta con muchas obras culturales sobre migración y exilio. Hay algo del desarraigo existencial de The Grapes of Wrath de John Steinbeck, pero también ecos modernos de películas como Children of Men, donde la humanidad parece desplazarse eternamente entre fronteras destruidas y sistemas colapsados.



Bowie, el océano y el vacío existencial

Musical y líricamente, la canción dialoga con Space Oddity de David Bowie. Bowie utilizaba el espacio exterior como metáfora del aislamiento absoluto; Kappen hace algo similar, pero reemplazando el cosmos por el mar.

Will I fade into the night…
And vanish from the sight?

Ese verso podría funcionar perfectamente como una reinterpretación del hombre perdido en la inmensidad. Solo que aquí no hay ciencia ficción ni exploración espacial: hay personas desapareciendo en el océano. El mar se convierte entonces en un vacío existencial. No es solo un obstáculo geográfico.

Cuando Kappen escribe “waves climb up like concrete walls”, las olas ya no pertenecen a la naturaleza. Son estructuras opresivas y amenazantes.

 

“After the Crossing”: una nueva obra en el horizonte

“Distant Shore” pertenece a After the Crossing, el cuarto álbum que Harry Kappen publica desde la pandemia, luego de Escape (2022), Time Will Tell (2024) y Four (2025). Según el artista, el disco gira alrededor de experiencias personales, cambios vitales y procesos de transformación.


Entre sus influencias aparecen nombres como Bowie, Prince, Jeff Beck, Thom Yorke y Paul McCartney, aunque siempre manteniendo una personalidad artística propia.

Harry Kappen consigue algo difícil de encontrar actualmente: una canción que no solo emociona, sino que también nos deja pensando. “Distant Shore” no ofrece respuestas fáciles ni finales felices. Nos recuerda que, en este gran océano que es la vida, existen personas intentando alcanzar alguna costa donde todavía sea posible vivir.