Cargando entradas...

"Death Is Calling" de Deflecting Ghosts: Cuando una canción vale más que mil palabras

REVISTA SOUNDLOOP | NUEVA RESEÑA


Hay canciones que nacen de la imaginación, y hay canciones que nacen de la vida misma. “Death Is Calling” pertenece sin ninguna duda a la segunda categoría.


Por Esteban Mauricio Soria

Deflecting Ghosts es una banda alternativa de metal oriunda de Hutchinson, Kansas. Fundada por el vocalista y compositor Luke Fitzgerald como proyecto solista, fue creciendo hasta convertirse en un trío junto a Rhema Fitzgerald en bajo y Jeremy Burnett en batería. Con más de 200.000 reproducciones en plataformas digitales, la banda se ha ganado una reputación en el under. Su estilo puede asemejarse a referentes como Breaking Benjamin, Chevelle, Bad Omens y Bring Me The Horizon, entre guitarras pesadas y melodías emotivas.

 

Una canción escrita al borde del abismo

"Death Is Calling" nació durante uno de los capítulos más oscuros de la historia de la banda. Luke Fitzgerald comenzó a escribirla cuando su esposa y compañera de banda, Rhema, enfrentaba la posibilidad de un nuevo diagnóstico de cáncer.

"Fue escrita durante uno de los momentos más difíciles de nuestras vidas. En ese momento, creíamos que Rhema podría estar enfrentando el cáncer de nuevo. La incertidumbre, el miedo y la desesperación de potencialmente perder a alguien que amás se convirtieron en la fuerza detrás de la canción", explicó Fitzgerald.

 


Cuando la ficción es como una profecía

Lo que hace a esta historia todavía más impactante es lo que ocurrió después. No mucho tiempo tras terminar la canción, fue el propio Luke quien recibió un diagnóstico devastador: una insuficiencia cardíaca severa, con una fracción de eyección cercana al 10%. A sus 40 años, comenzó a usar un chaleco desfibrilador las 24 horas del día y enfrenta una cirugía programada para agosto de este año, mientras los médicos trabajan para evitar un trasplante de corazón.

De repente, "Death Is Calling" ya no es más una canción sobre el miedo a perder a alguien. Se convirtió también en un espejo de su propia vida.

"Lo que empezó como una canción sobre el miedo a perder a alguien que amaba se convirtió en un recordatorio de que la vida misma es frágil y que ninguno de nosotros tiene garantizado el mañana. Mirando hacia atrás, 'Death Is Calling' se siente como una instantánea de dos personas que enfrentan la mortalidad desde direcciones distintas y se niegan a rendirse", reflexionó Fitzgerald.

 


Por qué vale la pena escucharla

Y sin embargo, aquí están.

Luke Fitzgerald no escribió "Death Is Calling" desde la distancia de alguien que observa el dolor ajeno. La escribió desde las entrañas cuando el miedo a perder a Rhema era más grande que cualquier cosa. Y hoy, con un corazón que necesita ayuda para seguir latiendo, sigue eligiendo la música y la vida.

Eso es lo que hace que esta canción importe más allá de cualquier género y lugar. Porque nos muestra que hacer arte en medio del caos que es la vida es en sí mismo un acto honorable de humanidad. Que poner en palabras lo que duele es una manera de no rendirse, de no decir adiós.

Take my hand and let's run away

Dos personas al borde del abismo, eligiéndose. Esa imagen no necesita resolución para tener esperanza. Death Is Calling es una canción sobre el amor como una forma de confrontar la muerte. Sobre el miedo que paraliza y el amor que nos obliga a seguir moviéndonos. Sobre dos personas que, desde lugares distintos del mismo precipicio, eligen no soltarse. Porque a veces la esperanza no llega como una promesa grandilocuente; aparece como una mano que no se suelta. Mientras exista el amor y la música, el abismo no tiene la última palabra.