Por Esteban Mauricio Soria
Be My Wife —alter ego del artista, Federico Nessi—, nos hizo
llegar a la revista su nueva canción “Miami Song”, pop gótico y post-punk con formas
experimentales. La canción está acompañada de un videoclip. Vayamos a
descubrirlo.
Un artista entre Miami,
Buenos Aires y París
Federico Nessi es un artista performático que vive en París,
influenciado por el marco cultural de Miami y Buenos Aires. Su estilo ha
llamado la atención de diversos medios especializados. Desde CLASH destacaron
sus “instrumentaciones ásperas de krautrock con destellos de post-punk y pop
experimental”, mientras que Mystic Sons describió su música como “casi
trascendental”.
Cuando Miami deja de ser un
paraíso
Lejos de la imagen soleada y exuberante asociada a la ciudad
estadounidense, “Miami Song” nos muestra una versión mucho más gris. Desde sus
primeros versos, la voz poética se sorprende ante una ciudad cubierta por días
nublados y lluvia constante, una metáfora que parece reflejar también un estado
interior de incertidumbre y desencanto.
I never thought I'd see so many grey days in
Miami
I'm not sure I can handle all these hasty peaks
and valleys
Days and night overlap
And I'm just scrolling on this app
Los días y las noches dejan de diferenciarse; el tiempo
pierde estructura mientras la atención queda absorbida por una aplicación. La
referencia puede interpretarse como una crítica al consumo compulsivo de las redes
sociales, pero también como una manifestación de dependencia. I hate it / I crave it, nos dice la letra.
Excuse me for this adolescent outlook
La adolescencia como una metáfora hace referencia a una
mirada intensa, donde las frustraciones se sienten absolutas, pero también a una
lasitud que el mundo adulto suele intentar ocultar. ¿Es realmente una visión
adolescente o simplemente una reacción ante una realidad compleja?
El desencanto de vivir en un mundo cambiante e inestable. Una
rutina donde el tiempo se desdibuja mientras la tecnología se convierte
simultáneamente en un refugio y dependencia a la vez. Federico no cae en el
dramatismo, sino que tiene un tono irónico y autoconsciente. La voz poética
reconoce su propia visión pesimista de la realidad.
Un videoclip performático
El lanzamiento viene acompañado por un videoclip dirigido
por Monika Lyko. La producción contó además con el trabajo de Anita Szymczak en
el estilismo, Viola Vitali en diseño de la escenografía y Sarah Fineberg en la producción
creativa. El audiovisual fue filmado en Le Wonder y nos muestra una cuidada
puesta en escena performática que acompaña a la canción.
Donde bandas como Joy Division exploraban la alienación
urbana y el aislamiento, Be My Wife incorpora elementos propios del siglo XXI: enajenación
y una mirada sombría de vivir en un mundo tecnológicamente dependiente.



