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¿Cuánto cuesta cumplir un propósito? Richard Green responde con “Purpose and Price”

Por Esteban Mauricio Soria


El músico, guitarrista y compositor italiano nos trajo a la revista su canción, “Purpose and Price”, un single instrumental que lanzó originalmente el año pasado y que formará parte de su próximo EP. Vayamos a descubrirlo.



Cuando el propósito tiene un precio

Más allá de su riqueza sonora, la obra se apoya en una idea conceptual de gran profundidad: la relación entre el éxito y el costo humano que muchas veces implica alcanzarlo. Green toma como punto de partida una pregunta escuchada en una serie de televisión: “¿Cuánto te cuesta a ti?”, una reflexión que lo llevó a pensar en aquellas personas que sacrifican parte de su humanidad para cumplir determinados objetivos.

Vender el alma al diablo a cambio del éxito. Green traslada esa idea a un contexto musical, planteando que perseguir un propósito puede exigir sacrificios que, en ocasiones, resultan demasiado altos.




Un artista sin fronteras

La versatilidad es una de las principales características de Richard Green. Nacido en Italia y radicado en Milán, su formación musical se vio enriquecida durante los once años que vivió en Londres, donde obtuvo su título en música.

Desde sus primeros lanzamientos, Green ha demostrado una notable capacidad para desplazarse entre distintos géneros. Tras explorar inicialmente la música electrónica, emprendió una ambiciosa trilogía neoclásica compuesta por A Journey, The Circle Closes y First Light, obras en las que colaboró con músicos de prestigio como la pianista Irene Veneziano y el cuarteto de cuerdas Archimia, una de las cuales también reseñamos en esta revista.

Ahora, con “Purpose and Price”, vuelve a mostrar otra faceta de su creatividad, alejándose del lenguaje clásico para mostrarnos una canción que está entre del rock progresivo y la experimentación electrónica.


Influencias que van del funk al rock alternativo

Green reconoce que parte de la identidad sonora de la canción puede rastrearse hasta las innumerables horas que pasó interpretando material de Red Hot Chili Peppers durante su juventud. Aunque la influencia no fue deliberada durante el proceso de composición, el resultado conserva ese espíritu híbrido donde el funk, el rock y los ritmos urbanos se encuentran de alguna manera, aunque el estilo de la canción lo vemos más cercano al rock progresivo con ciertos elementos experimentales, que evoluciona mediante capas instrumentales, texturas y variaciones tímbricas.


Un comentario musical

Uno de los aspectos más interesantes de la composición es la manera en que la armonía evita una resolución predecible. La sensación general es más modal que estrictamente tonal. No hay una búsqueda permanente de tensión y resolución tradicional; por el contrario, la canción parece interesarse más por el movimiento gradual de los colores armónicos, que modifican el clima musical de cada sección.

La música parece preguntarse constantemente "¿qué viene después?" en lugar de ofrecer respuestas definitivas. Esta es una de las razones por las que la obra mantiene el interés durante toda su duración.

La melodía principal evita el virtuosismo excesivo. En lugar de construir frases extremadamente complejas, la composición apuesta por motivos que se transforman a medida que avanza la obra. Este procedimiento recuerda a ciertos compositores progresivos que trabajan con la idea de "desarrollo temático": presentar una célula melódica reconocible y luego modificarla mediante cambios de acompañamiento, instrumentación o registro.

Las líneas de sintetizador asumen el protagonismo melódico, mientras que en ciertos momentos las guitarras aportan contrapuntos y refuerzos armónicos. Mientras que la faceta experimental surge principalmente en la estructura y en lo tímbrico. La canción parece menos preocupada por respetar una forma tradicional y más interesada en explorar estados musicales sucesivos.



Hecho en Italia

Como ocurre con gran parte de su catálogo, Green compuso, interpretó y produjo la canción en su estudio personal en Italia, manteniendo un control creativo prácticamente absoluto sobre el proyecto. Posteriormente trabajó junto a su ingeniero de sonido para realizar la mezcla y masterización finales.

“Purpose and Price” formará parte de un próximo EP centrado en beats y fusiones de funk, rock, electrónica e hip-hop. Paralelamente, el músico también prepara Electronic Therapy, otro trabajo orientado hacia la electrónica, el techno y el house, confirmando una vez más su interés por explorar territorios musicales completamente diferentes entre sí.