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Freeze de Adrielle Bow Belle: un álbum conceptual sobre el miedo, la violencia y la memoria

REVISTA SOUNDLOOP | NUEVA RESEÑA


La artista neoyorquina estrena su álbum con siete canciones de alt-pop, R&B y folk, en el que reflexiona sobre la justicia social.

Por Esteban Mauricio Soria


Publicado el 6 de julio —fecha elegida en homenaje al día en que Ana Frank y su familia entraron en la clandestinidad en 1942—, Freeze viaja del presente al pasado, de la adultez a la infancia y nuevamente al presente para mostrar cómo el miedo, la violencia y los traumas generacionales se repiten una y otra vez.

La propia Bow Belle explica que buscó retratar "el tipo de miedo que se instala en el cuerpo y cambia la manera de respirar", el verdadero hilo conductor del álbum.


El miedo como un sistema

Adrielle Bow Belle lo presenta como una estructura capaz de moldear cuerpos, memorias, relaciones e incluso la forma en que una sociedad recuerda —o decide olvidar— determinados acontecimientos.

Las siete canciones funcionan como distintos capítulos de una misma tesis: el miedo se aprende, se hereda y se reproduce generación tras generación. No importa si proviene de un Estado, de una guerra, de un arma, de los medios de comunicación o de una experiencia familiar. Cambia de rostro, pero conserva siempre el mismo efecto: paralizar.

Ese concepto da sentido al propio título del álbum: Freeze ("congelarse"). Es la respuesta instintiva frente al peligro, el momento en que el cuerpo queda inmóvil frente al acontecimiento.


Icey Roads

El álbum abre con "Icey Roads", cuyo lanzamiento ya habíamos cubierto en la revista. Probablemente sea la canción más contundente del disco.

El lenguaje del invierno representa el endurecimiento de una sociedad, en donde las redadas migratorias, el racismo institucional y la vigilancia convierten al hogar en un lugar inseguro.

Cuando la artista repite "It's a cold war" ("es una guerra fría"), no alude únicamente a un conflicto histórico. Describe una guerra que ocurre dentro de las ciudades y afecta especialmente a las comunidades racializadas. El juego de palabras con las siglas ICE (Immigration and Customs Enforcement) transforma el hielo en un símbolo del miedo.

La repetición constante de "Round 'em up" ("júntenlos") recuerda el lenguaje de la persecución masiva y conecta deliberadamente con episodios históricos de segregación y desplazamiento forzado.


Come Home Tonight

En esta instancia, Adrielle Bow Belle reduce el concepto del miedo a la vida cotidiana: salir de casa sin la seguridad de poder regresar.

La canción fue publicada originalmente en 2020, en el contexto de las protestas tras el asesinato de George Floyd, y ese contexto resulta fundamental para comprender su significado. Sin embargo, la autora evita convertir la obra en una crónica de un hecho puntual. En lugar de describir un caso específico, cualquier rutina —caminar por una calle, volver del trabajo o simplemente estar en el lugar equivocado— puede terminar abruptamente por un episodio de violencia armada.

El concepto de “hogar” —al igual que en Icey Roads— no es solamente un espacio físico al que regresar, sino que es un símbolo de seguridad y de futuro. La amenaza es precisamente en que esa expectativa, que debería ser la más básica de cualquier sociedad, deja de estar garantizada.

El miedo deja de ser una idea abstracta y se instala en el cuerpo, en la respiración y en la rutina. Sobrevivir ya no es una consecuencia natural de vivir, sino un objetivo en sí mismo.


Small Talk

Aquí, la artista critica las conversaciones superficiales que muchas veces sirven para evitar enfrentar problemas como el racismo, la desigualdad o la exclusión social. Cuestionar que fingir que todo está bien es el eje central.

La canción expone el racismo, la desigualdad económica, los encarcelamientos masivos y la discriminación. Las personas sonríen, asienten con la cabeza y hablan del clima mientras alrededor siguen ocurriendo injusticias.

La artista plantea que muchas veces el verdadero problema no es el odio explícito, sino la comodidad de quienes prefieren no hablar de aquello que incomoda.


Breaking News

En la cuarta canción, Adrielle pone el foco en el tratamiento mediático de la violencia racial, cuestionando cómo ciertas tragedias se convierten rápidamente en titulares mientras otras desaparecen del radar informativo.

La canción cuestiona la lógica mediática que convierte determinadas tragedias en un espectáculo de consumo inmediato. Cada nuevo asesinato se transforma en otro hashtag. Cada nueva víctima ocupa unos días el ciclo informativo antes de ser reemplazada por la siguiente. Especialmente significativo resulta el contraste que establece entre la enorme atención dedicada a ciertos casos y la escasa cobertura de mujeres negras desaparecidas.

Siguiendo la línea de Foucault, la visibilidad también responde a relaciones de poder. El poder no solo reprime, sino que también produce discursos, determina qué es visible, qué merece atención y qué queda relegado a la invisibilidad. El poder organiza los regímenes de verdad y decide qué vidas son registradas, narradas y recordadas.

Adrielle no solo denuncia la violencia racial, sino también los mecanismos que regulan la visibilidad de esa violencia. Una economía de la atención donde la ausencia de cobertura también constituye una forma de exclusión.



Bunker

Uno de los momentos más conmovedores llega con "Bunker", una canción que nos habla sobre cuentos infantiles y recuerdos de la niñez, construyendo un refugio imaginario frente a un entorno familiar inestable. La canción habla de la necesidad de inventar héroes cuando la realidad nos muestra que no siempre llegan.

Las imágenes del techo de "popcorn", la cama cucheta roja o las figuras imaginadas en las grietas de la pared crean un mundo cotidiano que cualquiera puede visualizar. Sin embargo, los cuentos prometían héroes capaces de arreglarlo todo.

La frase inspirada en Humpty Dumpty —"All the king's horses and all the king's men don't put broken families together again"— resume la pérdida de la inocencia.


Rockets

Mientras tanto, "Rockets" —la canción folk del disco— es una reflexión sobre las guerras. Menciona los conflictos en Palestina, Sudán, Congo, Irán, Yemen, Líbano y Siria. La artista propone una responsabilidad compartida frente a la violencia y concluye con una de las ideas centrales del álbum: mientras exista sufrimiento en cualquier parte del mundo, nadie será completamente libre.


Un cierre: Freeze y la memoria

Finalmente, el álbum cierra con una versión a cappella de "Icey Roads", despojandola de toda producción para dejar únicamente la voz y el mensaje, como si la memoria encontrara una forma de seguir hablando.

La violencia racial ocupa un lugar central en la historia de Estados Unidos y constituye uno de los ejes sobre los que se construyó buena parte de su desarrollo político y social. Desde la esclavitud y las leyes de segregación conocidas como Jim Crow hasta las políticas de encarcelamiento masivo, la discriminación en el acceso a la vivienda, la educación o el empleo, las desigualdades raciales han adoptado distintas formas a lo largo del tiempo. Aunque los avances en materia de derechos civiles transformaron el marco legal durante la segunda mitad del siglo XX, muchas de esas estructuras continuaron reproduciéndose de manera menos visible, especialmente en el funcionamiento de las instituciones y en las prácticas policiales.

En ese contexto, surgieron movimientos como el Black Lives Matter, que volvieron a colocar el problema en el centro del debate público tras una serie de muertes de ciudadanos afroamericanos durante procedimientos policiales. Casos como los de Trayvon Martin, Michael Brown, Breonna Taylor o George Floyd evidenciaron que la discusión ya no giraba únicamente en torno a hechos individuales, sino sobre la persistencia de un problema estructural. Es precisamente dentro de esa tradición de denuncia donde podemos inscribir también a Freeze. Adrielle Bow Belle no busca documentar acontecimientos aislados; utiliza esas experiencias para reflexionar sobre el miedo como una consecuencia histórica de un sistema que condiciona la forma en que determinadas comunidades viven, circulan y perciben su propia seguridad.

Las sociedades pueden acostumbrarse al miedo hasta convertirlo en parte de su vida cotidiana. La artista pone el foco en cuestionar esa normalización. El miedo podrá congelar los cuerpos, pero nunca conseguirá congelar la memoria.