REVISTA SOUNDLOOP | NUEVO LANZAMIENTO
El grupo finlandés estrenó su tercer álbum de estudio, una obra oscura a puro heavy metal clásico de alta calidad musical.
Por Esteban Mauricio Soria
Formada en 2011, con una discografía que ya incluye los
álbumes Pieces of Resistance (2020), Hardened (2022) y tres EPs
publicados entre 2014 y 2018. Neverending Night es un trabajo intenso, contundente,
por momentos melancólico, con una atmósfera oscura y poderosa. Quien le guste
el heavy metal clásico con toques power metal se va a sentir como en su casa y
lo va a disfrutar mucho, nueve canciones que te harán vibrar de principio a fin.
Un álbum que evita la
monotonía
Una de las características que hacen a Neverending Night
muy interesante es su variedad. Aunque mantiene una identidad coherente de
principio a fin, cada canción tiene una personalidad distinta y se distingue
una de la otra.
El comienzo con "Waiting for the Night to Be Over"
y "The Great Divide" marca un rumbo enérgico, cercana al power heavy metal
europeo, recordando por momentos a bandas como Gamma Ray, Blind Guardian o
Helloween, aunque con una atmósfera mucho más sombría. Esa energía vuelve a
aparecer más adelante en "Ocean of Dying Dreams", otra de las piezas
más dinámicas del álbum.
La sorpresa llega con "All the Time",
probablemente el tema más pesado del disco. Su riff lento y aplastante,
acompañado por una atmósfera cargada de oscuridad, nos lleva al clásico doom de
Black Sabbath. Es una composición densa y contundente que aporta un fuerte
contraste dentro del repertorio.
Entre esos extremos aparecen cortes como "Shotgun
Bride", "Crazy Rodeo" y "Shining Star", donde la banda
nos entrega un heavy metal clásico con excelentes desarrollos instrumentales y
un equilibrio muy logrado entre melodía y agresividad.
El disco cierra con "Quietus" y "Everything
Must End", dos baladas melódicas de excelente factura.
Oscuridad, melodía y buenas
interpretaciones
Otro de los elementos más destacados del álbum es el trabajo
de los teclados, que más allá del papel secundario, nos dan gran parte de la
identidad de Neverending Night, aportando su carácter inmersivo y oscuro
del disco.
El vocalista, Sami, también sobresale con una interpretación
potente, variada y expresiva. Su registro tiene colores y matices que recuerdan
a Blaze Bayley, Tim "Ripper" Owens y Mark Tornillo, combinando esa
agresividad, potencia y emoción que se desarrollan perfectamente con las
temáticas de las canciones.
A nivel instrumental, Rough Grind demuestra una enorme solidez. Mención aparte para los solos de guitarra, que están ejecutados con una técnica impecable, con mucha sensibilidad, pero siempre al servicio de la composición, evitando caer en un virtuosismo vacío.
La propia banda define su estilo como "Dark Roasted
Rock. Served In Your Face", una descripción que resume bastante bien el
espíritu de Neverending Night. Rough Grind entrega probablemente su
trabajo más completo hasta la fecha. Un álbum sólido, variado y de gran calidad.
Neverending Night ya está disponible en las principales plataformas de
streaming.

