La banda nos sorprende con “I used to call Mary”, un sencillo que crticia la hiperautomatización detrás del sistema telefónico en nuestra era.
Ficha editorial
- Artista
- Oreaganomics
- Origen
- EE. UU.
- Género
- Pop · R&B · Experimental
- Tipo
- Sencillo
- Sello
- Independiente
- Año
- 2026
Dos décadas al margen del sistema
En enero de este año, nuestra revista ya había descubierto la banda a partir de Locked Out on Valentine’s Day, un álbum muy original que tenía un poco de todo, y nos sorprendía con su mezcla ecléctica de géneros musicales.
Activos desde 2005, Oreaganomics hizo su carrera lejos de las lógicas tradicionales de la industria musical, siempre con una mirada crítica hacia la economía, el trabajo y las contradicciones de la sociedad hipermoderna.
La historia reciente de Oreaganomics tiene además una paradoja. Le preguntaron por las razones detrás de este nuevo lanzamiento, y la respuesta fue: “We signed a deal and so had to do something for $” —Firmaron un acuerdo y ahora tenían que hacer música por dinero. Incluso cuando les preguntaron quién influyó en el lanzamiento, la respuesta vuelve a ser irónica y directa: “Contractually obligated”.
Con ese discurso lleno de autocrítica, humor y un anticapitalismo acerrimo, “No we're not pretty or marketable”, explican. Una manera muy Oreaganomics de explicar su propia existencia.
Escuchá “I used to call Mary”
De Locked Out on Valentine’s Day a I used to call Mary
Locked Out on Valentine’s Day encontraba al proyecto explorando una combinación estilística difícil de encasillar, donde podíamos encontrar elementos de lo-fi, R&B, soul, pop, jazz, folk y rock. Sus canciones hablaban de desigualdad económica, costo de vida, alienación laboral y conflictos existenciales. ¿Qué lugar queda para las emociones dentro de un sistema que constantemente exige eficiencia y productividad?
Ahora, apenas unos meses después de aquel lanzamiento, Oreaganomics estrenó “I used to call Mary”; una canción que conserva ese espíritu rebelde, pero que centra su crítica en la hiperautomatización de nuestra era. ¿Qué ocurre cuando necesitamos resolver un problema y, en lugar de encontrar a una persona, terminamos hablando con una máquina?
¿Quién es Mary?
La respuesta es breve y significativa: “Mary could mean 1 of 4 things”. “Mary” puede ser una persona concreta, una representación de alguien del pasado, la Virgen María o incluso, ¿un robot?
En el título, “I used to call Mary”, ya tenemos esa idea de la pérdida, de un momento en el que llamar a alguien era suficiente para tener un contacto directo, que ahora está mediada por los chatbots.
La letra hace inteligentemente esa crítica utilizando el lenguaje característico de los sistemas telefónicos automatizados. “Press one for sympathy. Press two to be denied. Press three and take another spin”. La ironía es evidente. “I'm talking to a system”.
Y ahora la inteligencia artificial en todo
Como sabemos, ahora las empresas están utilizando cada vez más sistemas automatizados y modelos de lenguaje como herramientas para reducir costos y desalentar el contacto entre las personas cuando aparecen los problemas.
La crítica no está dirigida necesariamente a la tecnología en sí misma. La cuestión aparece cuando la tecnología reemplaza una relación entre seres humanos. Sobre todo, cuando el usuario necesita explicar una situación que no estaba contemplada por el menú, la diferencia entre “responder” y “escuchar” es crucial.
Y aunque Oreaganomics insiste en que apenas quiere continuar con esta aventura, que no es especialmente “marketable”, y que incluso podría desaparecer después de un año si las circunstancias cambian, mientras haya alguien escuchando una canción todavía puede generar ese breve sentimiento de pertenencia.
Después de todo, puede que todavía haya alguien escuchando del otro lado
Sobre “I used to call Mary”Escuchá a Oreaganomics