"Double A Side 2 (Akaroa / Erica And The Stars)" reúne dos canciones de Soliloquy, el ambicioso álbum de 26 canciones con el que el músico australiano Jason McKee (ReeToxA) llevó buena parte de su historia personal a una extensa obra musical.
Ficha editorial
- Artista
- Jason McKee (ReeToxA)
- País
- Australia
- Género
- Rock alternativo / Orquestal
- Tipo
- Doble sencillo (Double A Side)
- Sello
- ReeToxA Records
- Año
- 2026
“Akaroa” fue gestada a partir de un sueño que McKee tuvo durante una etapa difícil de su vida y que, años más tarde, volvió a encontrarlo en una localidad costera de Nueva Zelanda. “Erica And The Stars”, por su parte, fue escrita durante otra crisis personal y tiene nuevamente la participación de la Orquesta de Budapest.
Escuchá "Akaroa / Erica And The Stars"
Soliloquy: un álbum ambicioso
Para entender “Akaroa” y “Erica And The Stars” también hay que detenerse un poco en la historia de Soliloquy.
El proyecto empezó a gestarse originalmente en 1997, pero quedó en suspenso durante años. Durante la pandemia, McKee retomó aquellas ideas mientras la grabación de su primer disco, Pines Salad, se encontraba detenida. Lo que inicialmente había imaginado como un proyecto de seis caras y un musical de 45 minutos fue creciendo hasta llegar a ser un álbum de 26 canciones que recorre diferentes momentos de su vida.
Antes del viaje que terminaría dando una nueva vida a “Akaroa”, McKee había cambiado su apellido de Westerhof a McKee, en homenaje a su madre. Al modificar ese dato en su cuenta de Apple, perdió letras, fotografías, notas y grabaciones de voz. Según el propio artista, Apple no logró recuperar sus archivos y la compensación fue un simple par de auriculares.
Así, buena parte del material tuvo que ser rehecha desde la memoria. Quizás es por eso que Soliloquy —publicado en marzo a través de ReeToxA Records— tenga también una relación tan fuerte con el recuerdo.
"Akaroa": un sueño que esperó años
En 2017, mientras McKee se encontraba privado de su libertad, murió su madre, Bobbie. Meses más tarde tuvo un sueño especialmente vívido. En ese sueño, aparecían dos cabezas flotando en el espacio: una pertenecía a su madre y la otra era la de una niña de piel muy pálida y cabello rizado, que parecía una mezcla entre su exesposa y su madre.
La figura de Bobbie le decía que debía irse lejos y desaparecía.
Después, la niña le preguntaba por qué nadie cuidaba de ella y pronunciaba una palabra que Jason no conocía: Akaroa.
McKee se despertó abruptamente debido a una pelea entre otros internos. Sin saber siquiera si Akaroa existía, anotó el nombre fonéticamente como “ak a row a”. Poco después, una melodía de guitarra apareció en su cabeza y comenzó a tocarla basado en un acorde de octava que asociaba con Jimi Hendrix.
Una interrupción volvió a cortar el momento. La canción quedó incompleta y al día siguiente ya no podía recordarla. El nombre, sin embargo, permaneció en su memoria.
El lugar que existía en el otro lado del mundo
Hasta que, en 2019, Jason realizó un crucero por Nueva Zelanda. El barco tuvo que desviarse por las condiciones meteorológicas y terminó entrando en Akaroa, precisamente el nombre que había escuchado años antes mientras dormía. Cuando llegó a la playa, aquella canción que había olvidado volvió repentinamente a su memoria.
Según cuenta el propio artista, durante ese día sintió una presencia espiritual inexplicable. Aquella experiencia fue suficiente para que, esa misma noche, regresara a su camarote y terminara la canción.
"Erica And The Stars": música frente al abismo
La segunda canción tiene otra historia igual de interesante. “Erica And The Stars” surgió algunos meses después del viaje a Nueva Zelanda, durante un período en el que McKee atravesaba una crisis psicológica. El propio Jason describe cómo las voces y alucinaciones que experimentaba inicialmente parecían alimentar su creatividad, pero esa experiencia se volvió algo mucho más peligroso.
En medio de aquella situación, un pequeño vinilo de una banda local que tenía en su casa llamó su atención. En la portada aparecía su cantante, Erica, dentro de un traje espacial y apuntando hacia las estrellas con una pistola de rayos.
Aquella imagen se transformó en una nueva visión. La canción comenzó a tomar forma mientras McKee estaba hospitalizado. Allí, imaginó la presencia de una orquesta completa en su cabeza y escribió el tema a partir de aquello que estaba escuchando internamente.
Erica and the stars is an epic song, it will blow minds.
Jason McKee, sobre "Erica And The Stars"Una orquesta y una visión
Cuando llegó la hora de producir “Erica And The Stars”, McKee buscó trasladar al mundo real aquello que había escuchado mentalmente. La canción incluye la participación de la Orquesta de Budapest. Es allí donde el trabajo de producción de Simon Moro adquirió una importancia especial. El productor utilizó todos los recursos y contactos disponibles para llevar a cabo una tarea de enormes dimensiones.
La producción se realizó entre The Avenue Recording Studio, en Cheltenham, para la parte de la banda, y las sesiones orquestales realizadas en Budapest. The Avenue es, además, un lugar simbólico dentro de la historia de McKee, ya que está aproximadamente a mitad de camino entre Melbourne y Frankston, el hogar donde creció.
Un artista para descubrir
“Double A Side 2 (Akaroa / Erica And The Stars)” es otra entrada en ese extenso e interesante archivo personal de Jason. Dos canciones para descubrir, una historia que merece ser escuchada.
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