Por Esteban Mauricio Soria
El proyecto neoyorquino, Energy Whores, sacó hace unos días su nuevo álbum Arsenal of Democracy, una obra provocadora sobre las consecuencias de vivir bajo una sensación constante de crisis global, en esta época de inestabilidad democrática frente al resurgimiento del autoritarismo y la desinformación.
Formado en un estudio casero en el sótano de Nueva York,
Energy Whores está liderado por Carrie Schoenfeld (voz, teclados) junto al
guitarrista Attilio Valenti. Schoenfeld —pianista de formación clásica,
cineasta independiente y productora off-Broadway— tiene un estilo artístico
singular desarrollado entre el art rock, el electro-pop, la electrónica
experimental y el folk de protesta.
Arsenal of Democracy aborda el odio manufacturado, la
propaganda, la desigualdad extrema, la cultura de la vigilancia, el dominio
tecnológico y el escapismo de élites aisladas del mundo. Temas como “Hey Hey
Hate” y “Pretty Sparkly Things” examinan cómo el miedo y el consumo se
convierten en herramientas de control, mientras que “Mach9ne” y “Bunker Man”
recurren a la sátira para retratar la supremacía tecnológica y el aislamiento
de las élites. El punto más existencial llega con “Two Minutes to Midnight”,
una mirada directa sobre la escalada nuclear y la supervivencia humana,
abordada sin sensacionalismo.
El estilo de la obra que se mueve de forma experimental entre
el art-pop, el electro rock y el synth pop, con propensiones punk hacen del
disco una obra muy interesante para escuchar.
En palabras de Schoenfeld, Energy Whores es un proyecto
concebido como “una advertencia más que entretenimiento”, una forma de
confrontar la injusticia, la hipocresía y la codicia sin eufemismos. Arsenal
of Democracy documenta la conciencia en un momento histórico en el que,
paradójicamente, la conciencia misma se ha vuelto un acto radical.
Arsenal of Democracy ya se encuentra disponible en
Spotify y todas las plataformas digitales, con edición en vinilo incluida.

