Por Esteban Mauricio Soria
El dúo regresa con un EP que no busca reinventar su música, sino tensarla aún más: más ritmo, más electrónica y más oscuridad.
Si bien desde sus comienzos, Hollow Shift nos entregó ese dark
wave que se fusiona con la pulsión del post-punk, en Reload, esa fórmula
se vuelve más cinética. Hay una tensión constante entre lo físico y lo mental:
canciones que invitan a bailar, pero que al mismo tiempo sugieren aislamiento,
identidades fragmentadas y vínculos al borde del colapso.
Hay influencias reconocibles —como Molchat Doma, Tempers o
incluso la herencia de New Order— pero también hay Hollow Shift con un sonido y
búsquedas propias.
A nivel conceptual, Reload se mueve en paisajes
psicológicos marcados por la soledad, la desconexión y la fragilidad de la
identidad moderna. El EP trabaja más desde la sugerencia, construyendo climas
que dejan espacio para la interpretación personal del oyente. Un EP que nos invita
a entrar en la penumbra y, quizás, reconocernos en ella.

