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Pretty at Dawn, belleza inquietante bajo la superficie: El nuevo videoclip de Golem Dance Cult


Por Esteban Mauricio Soria



Detrás de Golem Dance Cult están Charles Why y Laur, dos viejos amigos que se conocieron en la adolescencia y que, tras recorrer caminos musicales distintos durante años, se reencontraron en medio de tiempos extraños para dar forma a este proyecto compartido. Laur, hoy afincado en Francia, asume el rol de vocalista principal y percusionista. Charles, desde el Reino Unido, se encarga de guitarras, bajo, programación, producción y una amplia paleta de instrumentos poco habituales que van desde cigar box y armónica hasta tambores chamánicos, shruti box, cuencos tibetanos y gongs.

Ellos definen su estilo musical como Industrial Heavy Rock Dance / Electro Goth Rock: pesado, físico y ritual, pero al mismo tiempo bailable. Hay un pulso mecánico constante, capas electrónicas densas y una base rock que evita estructuras clásicas para dejar espacio a la intuición.


Pretty at Dawn, su nuevo videoclip, está disponible desde el 1 de enero de 2026; es también una canción central de su último álbum, Shamanic Faultlines, editado por el sello Pugilat Deluxe. Es un tema oscuro que explora las grietas emocionales de las relaciones y aquello que se esconde bajo la superficie. El video fue dirigido por Milan Bruneau (titanium_banane) y editado por Klaus Karloff, una figura tan enigmática como esencial dentro del proyecto, responsable también del mastering bajo el concepto de “Sonic Séance”. El audiovisual refuerza el carácter inquietante de la canción y amplía su lectura simbólica.


La grabación tuvo lugar en Black Obsidian Woodshed Studio, mientras que la masterización final fue realizada por Joe Carra en Crystal Mastering, en Melbourne. Todo el proceso refleja una búsqueda consciente de lo ritual y lo crudo.

Golem Dance Cult describe su enfoque con una imagen precisa: “imagina una vieja película de terror de la Hammer, dirigida por Dalí y recoloreada por Andy Warhol”. Pretty at Dawn encaja perfectamente en esa visión. Es parte rave, parte ritual y parte réquiem, nuevo, oscuro y extrañamente seductor.