Por Esteban Mauricio Soria
Revisitamos HMAS Cerberus, una canción del álbum debut de
Reetoxa, Pines Salad y que también fue lanzado como single. Musicalmente,
nos encontramos con una poderosa y sentida canción de rock alternativo con influencias
del grunge y rock clásico.
Aquí, Jason McKee usa el lenguaje del rock para exponer una
experiencia personal sobre la adicción al alcohol, como consecuencia de su paso traumático por el servicio militar.
La letra tiene una sucesión de imágenes fragmentadas. El
alcohol aparece desde el inicio como un síntoma del trauma. Frases como “Your
skin is beer” o “oh man, I need a drink” buscan describir una dependencia que
se vuelve corporea. El poeta no se presenta como una víctima, sino como
alguien atrapado en un ciclo sin salida.
El disparador lírico del single surge de una escena
cotidiana en Melbourne: una tarde en un beer garden donde un hombre pudo
experimentar las cuatro estaciones en un mismo día. El contraste climático
funciona como metáfora de la desconexión emocional vivida durante años de
servicio, marcados por el movimiento constante de los viajes en la marina y la
imposibilidad de habitar plenamente esos ciclos.
Esa sensación del tiempo suspendido, remarcado también por
algunos pasajes musicales, que habla de las cuatro estaciones se transforman en
símbolos de una vida que no logra desplegarse con normalidad. El estribillo, refuerza
esa idea y una vía ambigua de escape cuando repite “We’ll fly away”, aunque no sabemos del todo
si se trata de una fantasía, un deseo o una ironía.
El cierre incorpora referencias directas al lenguaje
militar, órdenes y códigos internos que refuerzan la autenticidad de la
experiencia. Nos dice que esta historia no es
abstracta, sino concreta y como algo arrastrado durante años.
El rock se transforma aquí en un vehículo de la memoria,
catarsis y confrontación personal. No hay una épica ni un derrotero, sino una historia
de vida que vale la pena contar.

