Por Esteban Mauricio Soria
Con más de 20 años de trayectoria —escribiendo, rapeando,
produciendo, creando beats y performando— NINJ representa el perfil de artista
integral. No se trata de un intérprete que simplemente ejecuta sobre una pista
ajena: su enfoque es autoral en cada etapa del proceso, desde la concepción
lírica hasta la arquitectura rítmica y la mezcla final. Esa filosofía ve
manifiesta en “No Replays”, un single que nos muestra rap melódico, una lírica
afilada y una producción sólida.
La historia personal del artista atraviesa su obra. Desde
sus inicios improvisando en fiestas caseras durante la adolescencia, hasta
escribir poesía en contextos de encierro juvenil, la música funcionó como vía
de escape y como disciplina formativa. Haber atravesado situaciones extremas
—incluida la falta de hogar en su juventud— es parte de la historia de vida que
el artista convierte en materia prima para sus canciones. En “No Replays”, esa
experiencia se traduce en una narrativa centrada en la resiliencia, la
identidad y el crecimiento sostenido.
En parte, la canción nos habla sobre la nostalgia frente a
la conciencia del tiempo que pasa y es irreversible.
Those days was like a movie
And these movies ain’t got no replays
La vida es como un cine, pero sin un botón de retroceso.
En la primera mitad de la letra domina la evocación:
fiestas, juventud desbordada, imprudencia, camaradería, dinero rápido, exceso.
El tono es cálido con imágenes que remiten al movimiento constante: rollercoaster,
Mardi Gras, invierno, ruedas girando. La vida juvenil aparece como un
vértigo y energía.
Sin embargo, no hay una romantización completa. El recuerdo
está atravesado por la frase recurrente “But it’s time”. Esa interrupción corta
el flujo nostálgico y marca un punto de madurez. El pasado fue intenso, pero no
puede convertirse en refugio permanente. Volver mentalmente a “los viejos días”
es un loop emocional, mientras que la realidad exige progresión lineal.
Past, present, future… have persistence…
Más adelante, la mención de personas o amigos perdidos
transforma algo de la nostalgia en duelo. Pero como parte de una mitología
propia del entorno callejero, donde la vida es dura, no todos son buenos ni a
todos se los respeta. Sin embargo, algo de la memoria de los caídos sostiene esa
identidad colectiva.
La constante simbólica ligada al desplazamiento:
rollercoaster, ruedas girando, four-wheel drive. El tiempo no se detiene.
Incluso cuando el protagonista mira atrás, el vehículo sigue avanzando. Esta
metáfora cohesiona la letra y le da ese interesante dinamismo conceptual, en donde
lo que importa es la transición: “No Replays” habla del momento en que uno
entiende que la juventud no regresa y que la única respuesta viable es
persistir.
“No Replays” no es solo un ejercicio nostálgico; es una reflexión sobre el crecimiento, la pérdida y la disciplina. El pasado es energía fundacional, pero el presente exige foco. El título resume la tesis completa: la vida no permite un ensayo general, solo existe la ejecución.
Dentro del recorrido de NINJ, la canción refuerza su
identidad como artista que transforma la experiencia en arte. Es una canción
que dialoga tanto con la memoria personal como con la idea de la vida como un
avance continuo.
“No replays” es una canción que forma parte de su último disco, The Ninj & The Geisha’s, que ya está disponible en todas las plataformas digitales y si te gusta el hip hop no te lo podés perder.

